TERCERA PÉRDIDA ( Aborto bioquímico)

TERCERA PÉRDIDA ( Aborto bioquímico)

Pasaron unos meses hasta que los ánimos se calmaron y entonces empezamos a valorar nuevas opciones. Teníamos que seguir adelante y la única opción que nos quedaba era recurrir a los tratamientos de fecundación in vitro. Eran varias las cosas las que nos echaban atrás sobre ese tratamiento. Una era la metodología, ya que sabíamos que era un tratamiento mucho más fuerte que las inseminaciones, y otro y el más importante casi, era el económico. Esos tratamientos costaban cinco veces más que las inseminaciones y ya nos habíamos gastado mucho dinero en las 3 IA anteriores, más la medicación y todas las pruebas que nos habíamos tenido que hacer.

Llamamos a la clínica y fuimos para pedir un presupuesto y ver cuál sería la manera de proceder. Lo pensamos y pensamos varios días y nos decidimos a intentarlo, pero debíamos esperar unos meses para ahorrar un poco de dinero porque las inseminaciones habían pasado factura y el presupuesto de este tratamiento era muy caro… Mucho. Esos meses estuvimos apenas sin salir ni hacer nada para no gastar y haciendo malabares con la economía. Medía cada céntimo hasta cuando iba a hacer la compra y no quedábamos con nadie para salir a cenar o al cine… Y aun así, se nos hacía cuesta arriba. Habíamos pensado empezar en verano y llamé a la clínica para decirles que íbamos a hacer el tratamiento pero que teníamos que esperar unos meses por temas económicos. Pero una vez más, las cosas se nos iban a complicar sin saberlo y a finales de mayo, primeros de junio, se estropeó todo de nuevo. Empecé a encontrarme mal, estaba super revuelta, me encontraba cansada etc. No me bajaba la regla tampoco así que decidí hacerme un test de embarazo, y para nuestra sorpresa, salió positivo.

La sorpresa fue mayúscula, ya que no era buscado. Durante esos meses habíamos estado relajados y sin hacer test de ovulación ni nada y.… sorpresa. Nos parecía increíble… Era como si al haber relajado nuestras mentes y vivir día a día sin pensar en buscar embarazo nos hubiera ayudado a conseguirlo. Lo primero que pensamos fue en que ya no iba a tener que hacerme el tratamiento y se habían acabado los apuros económicos. Se lo contamos a nuestras familias, pero la alegría duró poco… A los pocos días dejé de sentir las náuseas, ya no me dolían los pechos y era como si de repente se me hubieran ido todos los síntomas, así que compré otro test de embarazo y … Negativo. No me lo podía creer así que compré 2 test más, cada uno de una marca diferente por si acaso y nada, negativos. Fuimos a la clínica y la hacerme la beta en sangre corroboraron que efectivamente había estado embarazada y lo había vuelto a perder. Se suponía que debía tener más de 200 de la hormona en sangre y tenía tan solo 18. Los médicos lo llamaron aborto bioquímico, y me dijeron que tenía que repetirme la analítica en unos días para asegurar que ya salía negativa del todo. Así fue y a los pocos días de esa última analítica me bajó la regla. De nuevo otro parón en el camino y cada vez veíamos más difícil llegar a ninguna parte … Siempre surgía algo que empeoraba las cosas… Siempre un obstáculo nuevo y ya empezaban a pesar… Parecía que nuestra carretera estaba llena de baches y debíamos cambiar el rumbo de nuevo.

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