MI PARTO

MI PARTO

Lo primero que quiero decir es que, como ya sabéis, cada parto es un mundo. El mío fue un horror difícil de olvidar jaja, pero hay muchas chicas que lo recuerdan como algo rápido y, de modo que, si estáis embarazadas y vais a leer esto, no os asustéis, ya que lo lógico es que no vaya tan lento como el mío y todo sea más fácil. Dicho esto, como os decía en la revisión de la semana 40, me dijeron que la niña no había cogido peso y que me iban a dejar ya ingresada en ese mismo momento para empezar con un parto provocado. Esa opción era una de las que más miedo me daban a mí que ocurriera y oye, por hablar, me tocó.Me dijo la ginecóloga que en el cálculo de peso podía haber un error de unos 400 gramos de peso arriba abajo y efectivamente se equivocaron en más de 400 haciendo el cálculo…. Para variar … La niña pesaba más de lo que habían calculado.La ginecóloga me dijo que si quería me realizaba la maniobra de Hamilton y me entro pánico, pero accedí.

Ya me habían dicho lo que dolía eso, pero no me lo imaginaba hasta que me toco. Sentí tales dolores y empecé a gritar de modo que lo dejamos porque no lo aguantaba y me pasaron a una habitación para empezar el proceso.Lo primero que hicieron fue ponerme vía vaginal una sustancia llamada prostaglandina para dilatar el cuello del útero. Me comentaron que cada mujer es un mundo y que podía empezar con contracciones a la media hora o a las 5 horas. ¿Adivináis que me paso a mí? pues sí, empecé al rato…. Madre que dolor… Pero bueno las que ya sabéis lo que son, me entendéis. Pasé varias horas así hasta que ya decidieron ponerme oxitocina en un gotero y un monitor de frecuencia cardiaca fetal y que también media las contracciones. Ese monitor fue una completa obsesión hasta que nació, ya que cada vez que veíamos que subía el número y me iba a venir otra contracción, ya me ponía a sudar de los nervios y encima a veces fallaba o se paraba el monitor y claro eso me ponía de los nervios porque no escuchaba el latido de la niña.Hasta que no dilatara más de 3 centímetros no me podían poner la epidural y ¿adivináis? jaja pues sí, eran las 6 de la tarde y ahí seguía muerta de dolores de las contracciones, pero sin dilatar. Pasó la tarde y nada de nada y a las 11 de la noche seguía gritando de los dolores, pero cada vez que me revisaban me decían que nada de nada para la epidural.  Yo cada vez que me decían que usara la pelotita me daban ganas de tirársela a ellos a la cabeza. ¿sabéis a qué hora me la pusieron?  A LAS 3 DE LA MAÑANA. Desde las 11 de la mañana que empecé con las contracciones.

Había pasado todo el día con dolores horribles y hasta 16 horas después no me la pusieron. La verdad es que no me dolió como decían, al menos en eso no lo pase tan mal y fue una de las mejores sensaciones que he sentido en mi vida de paz. Dejar de sentir dolor después de tantas horas fue una sensación tremenda de paz. Pero como siempre me pasa algo pues a las 5 de la mañana empecé a tener contracciones otra vez y llamé a los médicos. Me decían que no podía ser porque tenía puesta la epidural, pero yo les gritaba que sí, que me dolía mucho otra vez y no sabía que pasaba. Total, que me llevan a quirófano y sorpresaaaaa!!!! Me habían puesto mal la epidural y tenían que ponerme otra. A mi casi me da algo. Encima el anestesista en ese momento había salido y me tocaba esperar, así que otra vez con los dolores de las contracciones. Finalmente, sobre las 6 y pico de la mañana me pusieron la segunda epidural y volví a poder descansar un poco.

Ahí ya empezaron a decirme que tenía que empezar a empujar y vino la matrona que estaba SOLA para varios partos y empezó la fiesta. Estoy muy descontenta del trato recibido, pero no por la matrona, que hacia su trabajo, sino porque al estar ella sola fue un procedimiento que se alargó más de la cuenta y estoy segura de que los problemas que vinieron después del parto se podían haber evitado si se hubiera hecho otro seguimiento diferente más individualizado.La matrona entraba y me decía que empujara 5 minutos y se iba y me decía en una hora vuelto. Imaginaros que circo. A la hora u hora y media volvía y lo mismo, empujaba nada y ya se volvía a ir a otra habitación. A las 12 de la mañana seguía así… Imaginaros… Y pensad que llevaba tantas horas de contracciones desde las 11 de la mañana del día anterior, que es que ya no tenía ni fuerzas para empujar.Y encima me dice que, si no doy a luz en breve, que tendrá que ser un parto instrumentado porque hay que sacar a la niña ya. Pues hombre si se hubiera puesto a empujar conmigo desde las 6 de la mañana otro gallo habría cantado. A las 2 llegaron a la habitación para instrumentarme el parto. No he sentido tanto dolor en mi vida. Para sacar a la niña utilizaron palas, que hasta ese día no sabía lo que eran porque solo conocía los fórceps o la ventosa. La verdad es que ya no me apetece ni describir esos minutos posteriores y bueno, a las 3 de la tarde, nació mi niña.

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