MI EXPERIENCIA EN LA SANIDAD PRIVADA

MI EXPERIENCIA EN LA SANIDAD PRIVADA

Lo primero que hicimos fue pensar la elección de la clínica que íbamos a elegir para realizarnos las pruebas y los tratamientos. A la primera que fuimos, era de las más conocidas pero nuestra experiencia allí fue super negativa. El recibimiento fue seco. Las chicas de recepcción poco agradables y la primera consulta fue lamentable. Nada mas pasar y sin antes haber cruzado dos palabras me dijo que me tumbara en la camilla que me iba a hacer una exploración y nos sentaron en una sala cutre, oscura y poco agradable para tratar ciertos temas. La ginecóloga nos entrevistó y empezó a explicarnos las pruebas que deberíamos hacernos garabateando cosas en un papel y de mala manera…Algo que una no se espera de una clínica así. Después bajamos a recepción y nos hicieron el presupuesto. Sabíamos que el coste de las pruebas iba a ser caro pero no tanto y además, todas las consultas posteriores tenían a parte un coste. Estoy segura de que muchas habreís ido allí y os habrá ido genial, ya sabéis que siempre aclaro que ésta sólo es mi opinión.

Decidimos no realizarnos allí el tratamiento ya que lo primero para nosotros ( ya que caras iban a ser todas), era un buen trato y buenas sensaciones, todo lo contrario de lo que allí vivimos.
De modo que fuimos a la otra clínica que teníamos como opción y es en ella donde me realicé todos los tratamientos y en la que hoy en día sigo.Puedo decir sin ninguna duda que fue una gran elección y que si volviera a pasar por todo, sería alli sin dudarlo.

En Mayo fuimos a la primera consulta y nada más entrar el trato fue cercano y amable. Esperamos en la sala de espera tras rellenar los típicos formularios de datos personales y pasamos a consulta con el doctor. El ginecólogo que ha llevado todas nuestras peripecias ha sido maravilloso. Estuvimos hablando de nuestro caso y tras haberle expuesto nuestra situación, me dijo que me iba a hacer una ecografía para ver que estaba todo bien y ya de paso, una citoscopia.
Nos expuso las opciones y nos explicó como serían. Hablamos de inseminaciones artificiales y de fecundaciones in vitro y nos hicieron un presupuesto de las pruebas previas que debíamos realizarnos antes de empezar con cualquiera de las opciones.
Las pruebas que nos mandaron fueron : analiticas generales, parámetros del tiroides, pruebas serológicas, análisis cromosómico, pruebas de cariotipos y espermiograma para mi pareja.

Escribiré una entrada para explicaros en qué consisten todas y cada una de estas pruebas porque seguro que os sirve de ayuda.

Tras realizarnos dichas pruebas y ver que todas estaban bien, con lo cual seguíamos sin saber de donde podía venir mi problema, me citaron para hacerme una histeroscopia a primeros de Junio. Resultó que la prueba diagnosticó que tenía endometritis crónica… Es una inflamación del endometrio, sobretodo en mujeres con abortos de repetición.
Otro mazazo mas… De modo que me pusieron un tratamiento con unas pastillas y en un mes volvía para repetirme la biopsia y ver si ya se había solucionado y podríamos empezar con los tratamientos.

Un mes después, me repitieron la biopsia y efectivamente todo estaba solucionado.
Decidimos entonces esperar a que pasara el verano para disfrutarlo sin quebraderos de cabeza y olvidar todo lo que habíamos pasado anteriormente. Queríamos coger fuerzas y empezar el tratamiento con las pilas cargadas y la mente positiva. Además, debíamos decidir si íbamos a hacernos inseminación artifcial o fecundación in vitro y queríamos un tiempo para decidir y también para echar cuentas, ya que como sabéis, los tratamientos de este tipo son muy caros.

El verano pasó algo más lento debido a las ganas que teníamos de poder empezar y habíamos decidido que ya que las pruebas habían salido todas bien, y aparentemente los dos estabamos perfectos pues íbamos a empezar por la opción de las inseminaciones ya que además era mucho mas económica.

Y listos, con el depósito lleno y las maletas cargadas de nuevo, seguimos nuestro viaje.

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