ENTONCES,LLEGA EL MOMENTO DE PARARSE A REFLEXIONAR.

ENTONCES,LLEGA EL MOMENTO DE PARARSE A REFLEXIONAR.

La verdad es que es bastante difícil llegar al momento en el que hay que decidir ir a una clínica privada.
Siempre soñamos con ser madres como una cosa normal, fácil, que puede tardar o no, pero sólo es una cuestión de tiempo. Aunque la realidad es muy diferente y en algunos casos, viene a darnos una bofetada para despertarnos de ese sueño.
Es muy duro asumir que como mujer, no puedes ser madre por ti misma. Asumir que una cosa para la que creemos que está preparado o diseñada nuestro cuerpo no funciona correctamente. De repente, hay que asimilar que no vamos a poder quedarnos embarazadas de manera natural, que es «lo bonito».
Aquí es cuando las personas que sí han podido, no empatizan nada con nosotras y dicen eso de «bueno, lo importante es quedarse» y sí, lo es, pero cuando lo ves desde dentro sientes que has fallado y que no eres capaz de hacerlo por ti misma y eso duele mucho pero es algo que sólo las que lo hemos pasado entendemos.
La gente no empatiza mucho con estas cosas o quizá, a veces, es que simplemente no saben que decirnos y recurren a las frases estándar que más que ayudar nos enfadan.
Yo cuando empecé con todo esto, pasado un tiempo de cabreos por escuchar comentarios de gente que me hacían daño y sobre todo me enfadaban, opté por no comentar con nadie este tema ya que como digo, la que no lo ha pasado no lo puede entender.


Ahí fue cuando empecé a meterme en foros y a buscar en Google como loca casos como el mío y testimonios de otras parejas a las que les hubiera pasado algo similar, para ver si finalmente habían podido, pero sobre todo y ante todo, para buscar apoyo y consuelo en gente que estaba sufriendo como yo.
Así fue como creé en mi cabeza la idea de un día hacer una pagina como esta, para poder con mi testimonio animar a otras mujeres y que vieran que a pesar de coger todos los baches de la carretera, llegamos.
Una vez que estábamos decididos a pedir ayuda, sólo quedaba ver si podíamos hacerlo por la Seguridad Social o debíamos ir a alguna clínica privada y bueno…En las entradas que publicaré a continuación, os contaré con detalle cómo fue nuestra experiencia por ambos lados, pero en nuestro caso y repito «nuestro caso», la Seguridad Social fue horrible.
Como todo en la vida, lo que le va bien a unos no le va bien a otros y viceversa, por eso cuando yo expongo mi caso y hablo mal de la Seguridad Social, os digo que es mi experiencia y seguro que a otras os ha ido genial por ahí, pero en mi caso el trato fue nefasto. Las esperas eternas y al final ni siquiera nos cubrían nada de lo que necesitábamos.
Nosotros pudimos tirando de ahorros y de hacer mil malabares, recurrir a lo privado, pero entiendo que hay muchas parejas que no pueden, debido a los altos costes de los tratamientos y este tema me da mucha pena, pero eso ya son cosas que escapan a mi control.
Sea como sea, lo importante es no rendirse, no perder nunca la esperanza y pensar siempre que si otras parejas han podido, nosotros también podemos.
Lo importante es no rendirse nunca porque pase lo que pase, hay que evitar que dentro de unos años al echar la vista atrás, digamos las malditas palabras de duda de » ¿ y si…?»

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