BULTITO EN EL CUELLO

BULTITO EN EL CUELLO

A parte del tema de la cadera que os comenté en el anterior post, nos ocurrió otro problemilla con la niña que tampoco nos dijeron en el hospital.
Unos días después de salir del hospital y llegar a casa, estaba mi marido en el sofá haciéndole gracias a la niña, cuando me llama y me dice que vaya que le ha visto algo raro a la niña en el cuello. Resulta que a la parte derecha del cuello tenía una especie de bultito bastante duro. Nos asustamos porque los ganglios suelen ser blanditos y se mueven y este bultito no se movía apenas. Os preguntareis como no se lo vimos antes, pero entre mi post parto y que habían pasado menos de 6 días de salir del hospital que uno está perdido y agarra hasta con miedo al bebé, la verdad es que no lo vimos porque de no masajearle el cuello no se percibía a simple vista.

Lo primero que hicimos fue acudir a urgencias del hospital y comentarles lo que pasaba y me derivaron al área de partos para que la vieran alguna de las médicas o matronas que había de guardia. Tras examinarle el cuellito nos dijeron que era muscular debido al esfuerzo del parto o a una mala postura antes de nacer y que no le diéramos importancia, ya que dándole unos masajes se le quitaría. Yo estaba bastante enfadada ya que antes de darnos el alta la examinaron y debían habérselo visto si la hubieran mirado bien. Así que nos mandaron a casa diciéndonos que no era nada grave y que le diéramos nosotros unos masajes en el bultito. Yo pregunté si no sería mejor que un/a fisioterapeuta hiciera eso porque nosotros no teníamos conocimientos de tal cosa y al ser un bebé tan pequeño nos daba miedo hacerlo mal y hacerle daño, pero nada.
A los pocos días vimos que se ponía peor de tamaño y también notábamos que la niña no giraba bien la cabecita para ese lado. Vimos que, al tumbarla en el sofá y jugar, no se movía nunca hacia ese lado derecho, pero si para el otro y eso nos preocupó, así que volvimos, pero la respuesta fue la misma: «dadle masajes «. Nosotros intentábamos ver si giraba igual para ambos lados a estimulos auditivos y demás , pero nada…


Como no nos cuadraba nada ya que no mejoraba y nuestra desconfianza en ese hospital era enorme, decidimos ir a una fisioterapeuta por nuestra cuenta que trataba este tipo de temas y que más tarde, con el tema de los cólicos, nos salvaría las noches. Ella examinó a la niña y nos dijo que como habíamos tardado tanto en tratarle eso ya que se le podía haber quedado el cuello mal o la cabeza de lado con algún problema postural grave de por vida. De modo que le dio un masaje para descontracturar ese agarrotamiento del cuello y nos citó para la semana siguiente y le dio otro, así hasta un numero de 5 a 6 sesiones, no recuerdo bien, y de repente empezó a disminuir de tamaño hasta acabar quitándosele del todo. EN unas semanas mi hija ya giraba el cuello de manera normal, cosa impensable días atras.

Menos mal que decidimos actuar por nuestra cuenta porque si llega a ser por ese hospital hubiéramos tenido problemas futuros.
La verdad es que entre lo de la cadera, mi postparto y esto, los 3 primeros meses fueron horribles porque no disfrutamos nada ya que nos pasábamos el día en hospitales. A mí me daba envidia cuando veía a las mamas que acababan de dar a luz paseando por la calle a sus bebés con sus caras de felicidad y pensaba joe, nos toca todo a nosotros. Pero afortunadamente todo se arregló.

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